Resurrección

easter-735942_1280

…y resucitó, al tercer día, en el psiquiátrico.

No. No es eso.

En la calle el mito se vuelve real, con legionarios con sus fusiles y pechos henchidos de orgullo, y sus santonas de peineta y lágrima de vela contrita se emborrachan celebrando la resurrección del hijo de Dios.

Qué delicia sería saborear en la televisión las imágenes de las fervorosas gentes, tan felices ante la vuelta de entre los muertos del Cristo Redentor. Sería porque no queda ningún televisor funcionando, estrictamente todos emitiendo un refrito del vómito de Goebbels rebozado de anabolizantes y máquinas tragaperras.

Y toda esta memez, ¿para qué?

Ah, sí. Con voz de pito: declaro inaugurado este blog.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s