La metamorfosis

barata-cucaracha-cockroach.jpg

Josef K. se despertó convertido en una critaura extraña. No reconoció su cuerpo, ni siquiera era capaz de hacer cosas que para él eran elementales hasta ese momento, como por ejemplo hablar. Había perdido lo que, a ojos de los demás, le definía.

El fenómeno descrito por Franz Kafka en su famoso cuento no es tan extraordinario como podría parecer. Ocurre a menudo. Sólo por citar algunos ejemplos: tras el bric de vino, o tras el billete enrollado, o tras la sugerencia de una ganancia rápida a costa de un pequeño sacrificio que no es tan sacrificio si se mira desde el ángulo adecuado.

Tan común es la metamorfosis que es complicado para el ojo no entrenado, y el del sujeto de nuestra experimentación no ha sido habituado lo suficiente como para percibir esta distinción sin complicaciones. Sin embargo nuestro sujeto, desarrollador informático contratado en nómina por una consultora, percibió que tenía que cambiar algo para revertir la sensación de extrañeza que le invadía cuando pensaba en lo que se había convertido.

Cambió de cliente.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s