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Desde hoy y hasta el día 15 de este mes, es decir, este domingo, puedes descargar gratuitamente En deuda y Sheffield/Brough en formato Kindle.

¡Maravillosa oportunidad! ¿La dejarás escapar?

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Tarjeta de lejanía

Dicté mi DNI en recepción del cliente. Me dieron una tarjeta de lejanía en lugar de una de proximidad.

Fue así como descubrí que me habían despedido.

Porque antes…

me reencontré con una antigua amistad que hacía un año que no veía

una antigua amistad trajo unos libros al evento

la persona organizadora olvidó unos libros

(la rama de la persona organizadora queda fuera de la lista)

vencí a la pereza y el cansancio que tenía

dudé si ir al evento

me temblaban los brazos por el esfuerzo

subí un paellón, el quemador y las patas los tres pisos de mi casa

hice un viaje de una parada en metro con un paellón, el quemador y las patas

caminé con un paellón, el quemador y las patas unos 650 metros

(la rama de la paella queda fuera de la lista)

acepté una invitación recibida a través de una red social para asistir a una actividad relacionada con la OuLiPo

me encontraba en medio de la lectura de un libro de Georges Perec

recibí una invitación para asistir a una actividad relacionada con la OuLiPo

conocía a una persona que organizaba actividades literarias

(la rama de las redes sociales queda fuera de la lista)

volví a Barcelona

me compré un libro de Georges Perec

me topé en la librería con un libro de Georges Perec

fui a la librería a buscar un libro de relatos

(la rama de por qué fui a buscar un libro de relatos queda fuera de la lista)

había leído otro libro de Georges Perec

acepté ir a una charla sobre Perec y la OuLiPo

no sabía que sabía cosas sobre Perec y la OuLiPo

fui invitado a una charla sobre Perec y la OuLiPo

(la rama de mi conocimiento literario queda fuera de la lista)

me encontraba mejor de salud

no fui a un festival de música

estuve con un fuerte resfriado

avisé que debido a mi estado de salud quizá no iría a un festival de música

bajé a Burriana con intención de ir a un festival de música

(la rama del festival de música queda fuera de la lista)

El faro

faro-columbretes

Mi madre vestía de blanco, llevaba puesto su sombrero de flores. Yo sostenía la pelota. Estábamos sobre el viejo muelle del pueblo donde nací. No puedo negar que el puerto, la playa, el paseo; en fin, toda la franja costera de mi pueblo es mi lugar favorito. Contemplábamos el faro. Sólido, estable, eterno a su manera. Murmuré para mis adentros: de mayor seré como tú.

Años después conocí a Vanessa. Teníamos una especie de ritual: solíamos dar una vuelta por el paseo las tardes de verano, bajo el cielo azul y con las gaviotas acompañándonos desde el muelle, parábamos ante el carrito de venta de comida ambulante y le compráramos al hombre que lo regentaba, siempre con su gran sonrisa y su ridículo sombrero, un helado que Vanessa y yo compartíamos. Nos creímos eternos.

Llevé fatal la separación. Sólo quería olvidar lo que pasó. Una tarde de verano, en una farra en la playa, entre las múltiples palmeras de colores, no se nos ocurrió otra cosa que ver hasta dónde podíamos llegar nadando. Entramos tres. Pero había bebido mucho, la marea era demasiado fuerte unos decámetros mar adentro.

El faro, eterno a su manera, me contempló con desinterés.

(Foto: Faro de las Islas Columbretes)