Demasiado agudo

Estoy sentado en el balcón de mi casa viendo cómo un hospital raquítico se satura de enfermos inconscientes de una enfermedad que es una broma comparada con la peste bubónica. Algunos bromean con el Apocalipsis, otros con el fin del mundo tal y como lo conocemos.

La cuerda, tensa, se rompió. Y lo que tenía que morir, parece que por fin va a morir. Los cuerpos los contaremos nosotros cuando llegue la luz del amanecer y, los sueños, como dijo Garcilaso, sueños son.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s