El ángel

El ángel vino de Marruecos para salvarte,
cruzó el estrecho bajo un camión,
vive en la calle, donde no puedes verlo,
escondido junto a la bolsa de pegamento,
esperándote.

Vino para salvarte de tu prisión eterna,
dispuesto a romper tus cadenas de miseria
de un tirón, sin piedad,
como actúan los ángeles descorazonados,
subido a la moto de un amigo suyo.

De entre su miseria surgirá una mano rápida,
buscará con ejecución certera
tu reloj de oro y brillantes que te esclaviza,
y tu bolso donde cargas a tu amo inteligente.

No más selfies, no más prisas,
solo el suelo desde el que contemplar
cómo la moto derrapa al girar la esquina.